En Apizaco… Una tarde muy, muy mediana y generosa en regalos
Noticias

En Apizaco… Una tarde muy, muy mediana y generosa en regalos

Apizaco, Tlaxcala. Plaza Rodolfo Rodríguez El Pana. Corrida extraordinaria. Lleno. Tarde lluviosa, con viento y frío. Ocho animalillos de Villa Carmela y uno de El Salitrillo, mal presentados, mansos y descastados.

Uriel Moreno El Zapata: Palmas y oreja.

Sergio Flores: Palmas tras aviso y oreja.

David de Miranda: Ovación tras petición y oreja.

Marco Pérez: Generosa oreja y silencio.

Detalles:

La plaza se llenó, nadie quiso regresar sus boletos cuando se enteraron de que ya no pudo venir la primera figura del toreo mundial, sí, sí… Andrés Roca Rey. Como oferta de primavera, les trajeron dos toreros españoles de mediano, muy mediano nivel por un peruano de primerísimo rango.

De Miranda quien acaba de triunfar en Sevilla -hasta salió por la Puerta del Príncipe- pasó inadvertido, porque no ha dado el ancho en México; y Pérez un joven sin carisma que a la fuerza de la nada lo quieren hacer triunfador aunque como la mayoría sabe… no exista argumento alguno.

Sí, sí… ellos fueron los sustitutos de Andrés.

En fin, que el ganado fue tan, pero tan malo que no acabó pasando nada.

Alguna orejilla generosa por ahí, sí generosa porque a pesar del esfuerzo que pudiera existir, mientras no aparezca en el ruedo el toro bravo, encastado e íntegro, lo demás sólo será una burda e intrascendente aproximación que en nada beneficia al arte de la tauromaquia.

Mientras los empresarios no entiendan que por encima de todo se debe presentar al toro bravo, encastado e íntegro de su cornamenta, lo demás será lo de menos y seguirán echando de sus plazas a la buena fe del maravilloso público taurino, que, como en este caso, iba con la gran ilusión de ver un espectáculo digno.

Lo malo es que los empresarios-toreros, no logran entender que no deben pensar como justamente como toreros, sino como empresarios para conquistar el éxito.

Un empresario posee otros conocimientos que le conducen a la calidad total en su claro objetivo.

Por cierto que por ahí andaba un muy envejecido, Enrique Ponce, sí se veía como un viejito enfurecido. Dio la apariencia de estar estrenando nuevo cabello y como si recién le hubieran retirado algunas -o muchas- traviesas arrugas.

Justo él fue quien en México empequeñeció a la Fiesta con la imposición del pequeñajo bobalicón. Lo peor es que muchos ganaderos haciendo a un lado su ética, le hicieron caso al bajar la casta y bravura en sus dehesas; y ahí está la crisis que se vive ahora.

Tuvo comodidad en el ruedo hasta que el público se hartó de ese engaño y lo echó de México por el inadmisible animalito sustituto.

Todavía se recuerda su celebérrima entrevista cuando le cambiaron en la Plaza México, en un mismo lugar, hasta 4 animalitos por impresentables; por lo que comentó sorprendido en la transmisión del festejo “… pero si he toreado toros más chicos no sé que pasó ahora“.

Tanto cinismo asfixia.

Cosas veredes.

____________________________________________

____________________________________________

@TorosenelMundo_

__________________________

@toros_en_el_mundo_ 

___________________________________________

Les compartimos nuestro QR para fácil acceso a TorosenelMundo

____________________________________________________